Antropogénesis; historia de la humanidad (parte II)

1ª Raza-Raíz, la «Protoplasmática»

Situación

La ubicación geográfica de esta raza estaba situada en la llamada “Isla Sagrada e Imperecedera”. La razón de este nombre es que según se afirma, esta Isla Sagrada nunca ha participado en la suerte de los otros continentes por ser la única cuyo destino es la de durar desde el principio hasta el fin de “Manvantaran” (unidad del tiempo), un ciclo cósmico pasando por cada Ronda. Es la cuna del primer hombre y la morada del último mortal “divino”, escogido como un Shishta (Shistavanem: Los primeros humanoides que tenían cara de lobo), siendo ellos los escogidos para la semilla de la humanidad.

Muy poco puede decirse de esta Tierra misteriosa y sagrada, excepto quizás según una poética expresión de uno de los antiguos comentarios que dice: “Que la Estrella Polar fija en ella su vigilante mirada, desde la Aurora hasta la terminación del Crepúsculo de un día sin aliento”. Este día del Gran Aliento es llamado en la India “un día de Brahma», que equivale en días terrestres a 8.640.000.000 días.

La primera Raza-raíz ocupó probablemente la región que hoy denominamos Asia del Norte, Groenlandia, Islandia, Noruega y Suecia, así como el extremo norte de Siberia. La Isla Sagrada a la cual se ha hecho referencia está situada sobre el casquete polar norte y todavía existe pero en estado etérico en los planes sutiles de la cuarta dimensión.

antropogenesis

Estructura

Esta raza no tenía envoltura física y estaba constituida totalmente de materia etérica, siendo muy poco lo que se conoce o puede investigarse de ella. En esta época polar el Mundo estaba en un estado de fusión y en una atmósfera gaseosa, por lo cual podemos referir que las formas mismas no eran humanas. Estos cuerpos enormes se amontonaban insensibles y pasivos ya que la consciencia de estas entidades al estar en un nivel atómico apenas podían efectuar muy levemente a los torpes cuerpos incipientes. El cuerpo era una masa enorme y con una abertura en su parte superior por la que se  proyectaban un órgano de orientación que les señalaba los lugares de peligro o calor sucesivo. Se trataba del antecedente de la Glándula Pineal

Comentarios y acontecimientos

Era una Raza que flotaba y se deslizaba en el ambiente, aún no había caído sobre la húmeda y caliente Tierra, había evolucionado en las Dimensiones Superiores de la Naturaleza del Cosmos y cristalizó al fin sobre una Tierra también protoplasmática después de muchos progresos evolutivos surgidos desde el germen original ubicado en el caos en el que sí es verdad que habían siete etapas de crecimiento.

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Los primeros cuerpos construidos (de proyección netamente lunar) aparecen sin carácter de sexo, andróginos. En estos hombres primitivos existen únicas y bien definidas funciones: la alimentación y la respiración. Toda la consciencia se halla centralizada en estas actividades básicas: cuando los iniciados investigamos esta Raza nos conmueve contemplar el trabajo que realizan cierto tipo de Devas (Ángeles), construyendo el proceso de estructuración de las formas y enseñando a aquellos primitivos seres, semilla de la humanidad terrestre, a comer y a respirar. Poco a poco iban apareciendo los 5 sentidos, la vista, el oído, el olfato y, más adelante, el gusto y el tacto. Estos sentidos, cuya desenvoltura exige edades, son aperturas de la Vida interna hacia el exterior. Al final de la séptima Sobraza de la primera Raza-raíz, el ser humano posee contorno definido y estructurado, pero tosco y desordenado.

Este pequeño estudio continuará, así que te emplazo a que no te pierdas mis próximos posts sobre esta temática.

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