La amistad

Lo más precioso que hay es la amistad, dijo la Serpiente Verde a Goethe. La amistad tiene poder para ver a través de lo oscuro, la Luz interior, y en tal poder encontramos el valor y el don.

Pero un esotérico nunca escribirá ni hablara de la Luz sin pensar al mismo tiempo en la oscuridad porque sabe que la llama y la sombra son la misma cosa. Un sabio concepto esotérico postula que se aprende más de los enemigos que de los amigos. Pero el propio hecho de que un enemigo sirva de algo implica que cualquier encuentro con él puede darnos algún conocimiento. De lo cual resulta que de todas las personas a quienes hemos tratado en la vida, aunque haya sido breve el encuentro merece nuestro agradecimiento.

Pese a todo esto hay encuentros, hay amistades, en donde se distingue un lado sombrío. En cuantas ocasiones tenemos dudas o buscamos alguna respuesta y de pronto aparece alguien casi sin saber ni siquiera de donde ha salido y nos da la respuesta, y desaparece incluso sin poder darle las gracias, a esto lo llamamos un encuentros de índole Arquetípico, pues así son muchos de los que nos suceden en realidad: profundos, por los espacios espirituales que abren, pero tan breves en el tiempo que casi nos pasan desapercibidos.

Me gustaría tanto que aprendiéramos a no tener tanta prisa en nuestra vida diaria, porque a veces las mejores cosas pasan sin saber saborearlas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *