La Consciencia solo pertenece al cuerpo

La conciencia no es masculina ni femenina, porque no le pertenece al cuerpo.

Cuando un hombre se mueve por el corazón, algo en él se vuelve femenino.

El mundo padece demasiado conflicto debido a la energía masculina y su dominación. Es necesario equilibrio. Esa energía ha conducido a la humanidad al borde del suicido total. Puede suceder cualquier día, al menos que la energía femenina sea liberada para equilibrarlo. Esta es la única esperanza.

El hombre es como una roca, la mujer es como agua. Cuando el agua cae sobre la rocas, la roca desaparece, antes o después se convierte en arena. Es solo cuestión de tiempo. En el primer contacto con el agua con la roca es tan fuerte y el agua tan suave, que lógicamente nunca puedes imaginar que un día el agua destruirá la roca, que disolverá en arena y el agua seguirá estando allí.

Esto es lo que Lao Tse llama el camino de la corriente del agua, la fuerza de lo femenino.

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